¿Por qué las vueltas se hacen más cortas que las idas?

  • LaVidak

    Pueden darse tantas cicunstancias como podamos imaginar, pero compartimos esa misma percepción.

    Se nos ocurre que por ejemplo:
    A la ida puede existir cierta ilusión, desconocimiento del camino e incluso ansiedad por llegar; puedes llegar a ir todo el tiempo con todos los sentidos puestos en el viaje.
    A la vuelta puede ser ya cansancio, conocimiento del trayecto y ganas de llegar, pero ya a lo coditidiano o habitual... y vuelves dormido.

  • LaVidak