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  1. All responses Most smiled responses
    1. Jokin R. González

      En parte sí. No es lo mismo ver 40 cristales al día que 40 personas, aunque tuviera los mismos cinco minutos para unos y otros (que no es así…)
      Otra parte es que la burocracia dentro del hospital es considerablemente menor que en el centro de salud.
      Y la última, es que ahora cuando me hacen una consulta verdaderamente quieren saber lo que pienso, no que les derive a otro sitio al que no pueden ir por sí mismos…

    2. Jokin R. González

      Hola, Srta Jud :)
      Yo tengo el 18-55 del kit y un 50mm 1:1,8 que me recomendaron, y la verdad es que últimamente sólo uso la focal fija.
      Es muy luminosa, para retrato viene estupendamente, y con los 50mm está en el límite de lo razonable para disparar de noche sin trepidación aquellos que tenemos un pulso no muy allá. La regla "oficiosa" es que la velocidad mínima a la que puedes disparar sin tener un pulso de James Bond es 1/distancia focal, lo que prácticamente obliga a usar un teleobjetivo mayor sólo si es de día o si llevas el trípode siempre contigo…

      Otra ventaja es el precio. Por poco más de 100€ tienes una lente muy buena, mientras que los teleobjetivos o se disparan de precio o las diferencias son tan grandes que te hacen sospechar (¿por qué el mismo objetivo de Tamron o Sigma cuesta en torno a 200€ y el oficial de Canon o Nikon unos 800? O uno es muy malo o el otro no es tan bueno…)

      La única pega del "nifty fifty" es relativa, y más propia del cuerpo de la cámara que del objetivo: al ser el sensor digital más pequeño que el cliché de película, para cálculos de distancias mínima y máxima de enfoque e hiperfocales tendrás que aplicar un factor de corrección que hace que tu 50mm de cámara digital equivalga a un 70mm analógico (o de aquellas cámaras de alta gama y sensor de 35mm).
      Pero ya te digo: relativa. Cuando te pones a tirar fotos te preocupas más de lo que ves en el momento, no de si lo que ves es lo que debieras ver con una cámara de hace diez años…

    3. Jokin R. González
    4. Jokin R. González

      Pocas, pero no buenas. Cuando veía pacientes ya lo comenté en varias ocasiones:

      http://jokingonzalez.tumblr.com/post/262022743/series-de-television
      http://jokingonzalez.tumblr.com/post/262024407/a-mi-no-me-gusta-house
      http://jokingonzalez.tumblr.com/post/262019497/no-solo-house

      Las series de televisión crean unas expectativas en los pacientes que no se corresponden con la realidad. Porque las enfermedades comunes no suelen ser argumentos de los episodios, y porque el ritmo narrativo encaja mal con el ritmo de trabajo de un médico.
      En las series las salas de espera de urgencias están prácticamente desiertas, los protagonistas pueden hacer cualquier intervención, en el momento en que topan con el caso difícil el resto de tareas parecen desaparecer y los demás pacientes dejan de esperar su turno de ser atendidos, y se hace cuanta prueba quede dramáticamente efectista.

      Son varias las personas que acuden a los servicios sanitarios como si fueran los de la televisión, o que esperan la realización de una prueba para descartar una enfermedad tremendamente infrecuente.

      Nos olvidamos de son ficción y que, como el propio Bryan Singer (productor de House) reconoció, incluso en las series que buscan el mayor acercamiento posible a la realidad, ésta siempre pierde en favor de la historia.

      Pero no todas las series hacen el mismo daño. Urgencias es muy buena (Michael Crichton era médico de Urgencias en Boston, y sabía de lo que hablaba); Scrubs es bastante acertada (sin perder de vista la exageración inherente a una serie con toques de humor); y House se complica en detalles innecesarios por usar un mal método clínico y peca de alarmismo buscando las enfermedades más recónditas de los manuales de Medicina Interna, pero sabe centrar la acción en la atribulada personalidad del protagonista más que en su condición de médico (podía ser perfectamente un funcionario contestando en ventanilla con improperios y la serie seguir funcionando).
      Sin embargo, Anatomía de Grey, MIR u Hospital Central atentan directamente contra la consideración personal de los médicos, extendiendo la imagen de que en el hospital se está más preocupado del sexo que del trabajo, o de que si no haces lo que el paciente pide eres un malnacido antisocial y mereces que te partan la boca.

      Supongo que estamos en situación similar a policías o profesores. Sólo que, mientras que hay series bien hechas sobre ficción policial, no he visto todavía ninguna que merezca la pena sobre colegios e institutos…

Jokin R. González

Sevilla, ES

www.jokingonzalez.com/

Jokin R. González’s Bio

Especialista en Medicina familiar y comunitaria y patólogo en formación.
Dicharachero comentarista de extraños gustos subculturales.

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