
red de indra
La relación que hay entre el Sí mismo y el Sí mismo vincular es similar a la que hay entre Leo y Acuario. Pero en verdad son un eje de signos opuestos y complementarios, dos caras de la misma moneda. El símbolo del mandala es coherente con el Sí mismo, una red de mandalas podría serlo del Sí mismo vincular. Y éste es bien representado por una antiquísima imagen mítica del budismo mahayana: la Red de Indra.
“Muy lejos, en la morada celeste del gran dios Indra, hay una red maravillosa que ha sido colgada por algún ingenioso artífice de un modo tal que se extiende indefinidamente en todas las direcciones. De acuerdo con los extravagantes gustos de las deidades, el artífice ha colgado una perla brillante en cada “ojo” de la red, y como la red es infinita en todas las direcciones, las perlas son infinitas en número. Allí cuelgan las joyas, brillando como estrellas de primera magnitud, una maravillosa visión para contemplar. Si ahora elegimos arbitrariamente una de estas perlas para su inspección y la miramos de cerca, descubriremos que en su pulida superficie se reflejan todas las otras perlas de la red, infinitas en número. No sólo eso, sino que cada una de las perlas reflejadas en esta perla refleja a su vez todas las demás perlas, de suerte que se está produciendo un proceso de reflexión infinito”.

