Hemvros y Cavalleras, Vienvenidos al Cavaret del Vicio

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    1. Katherine V

      http://www.youtube.com/watch?v=47VMbw5sE00

      No tengo un tiempo estimado, cuando surge. A veces una idea la tengo y le doy vueltas durante días o al contrario aparece de repente y me siento directamente a escribirlo.

      No, no suelo usar borradores (aunque últimamente sí) y más que borradores, escribo un trozo y lo dejo guardado hasta saber cómo seguirlo.

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    2. Katherine V

      Escribo, escribo.

      Se necesita Corbata.
      Diario del Capitán V, Ruta X-360 II

      Hace más de hora y media que comenzó el fuego. Desde entonces, la atmosfera ha tomado un color rosa y dorado, y las nubes antes livianas, se han tornado gruesas e hirientes al ojo. Ya no queda nada del panorama tranquilo y apacible del planeta multicolor que nos recibió a nuestra llegada. Ahora sólo ruido y silencios incómodos.
      El cerebro, tan perspicaz, lo liga directamente a un significado claro. Dolor y muerte.

      La fauna del planeta huye aterrorizada en dirección contraria donde se citó al Caos. Restos de humo llegaban reptando a nuestra base y ensuciaban las gargantas y pulmones de los que permanecíamos allí. Apenas cuatro mecánicos y unos pocos médicos que se encargaban de la minoría que eran capaces de volver con vida. Soldados rasos enviados como carne de cañón, y que escapaban del descanso eterno con desagradables y feas amputaciones... Esta es la verdadera cara de la NASA. El lado oscuro de la Luna.

      Déborah y Nicholai trabajaban conjutamente y sin ningún tipo de rechisto. Parecía que comprendían la gravedad del asunto. Arreglamos transportes, mejoramos armas...

      Cerré el diario.

      Me apresuré a la cocina y alcancé de la despensa una botella de Whiskey. Hice un gesto a Marcos con la botella en la mano y le serví un doble. El médico jugueteó con la copa durante minutos, la balanceó de un lado para otro observando el recorrer del líquido para acto seguido bebérselo de un trago. Yo encendía un cigarrillo. Nuestro comportamiento era muy similar. A veces uno se frotaba la cara o miraba la copa embobado. La vaciamos un par de veces más. O tal vez tres.
      -¿Quieres hablar de lo ocurrido?-Marcos preguntó tras besar la copa
      Negué con la cabeza.
      -V, es mejor expresarlo que guardarse esas cosas dentro.
      -No necesito hablarlo.
      -Bueno, pero yo, sí. -Me mantuve en silencio.-Está bien, hablemos del asunto. No por ti, por mí. Seré egoísta. Necesito hablarlo.-Mintió
      -De acuerdo- contesté secamente. Me olía la argucia de Marcos para hacerme darle al pico y a lo callado, cedí- Pero eres médico. Ya hemos conversado de la muerte. Dudo que te afecte sobremanera.
      -Soy médico y humano. Estoy acostumbrado a ver personas morir, pero no verlas asesinadas. Es una sutileza a tener en cuenta. V, déjate de chorradas. Tú no eres un droide, eres humana. Es totalmente normal que en ocasiones...
      -Fui una cobarde.
      -No, V. No eres una cobarde. ¿Qué edad tienes? ¿Dieciocho, diecinueve? Hace nada eras una cría. Te han hecho crecer muy deprisa.

      Recordé entonces mis años en el hogar familiar encerrada en mi habitación estudiando planos. Ciertamente, la vida era un infierno allí. Desde la partida de mi hermano, el ambiente era insoportable. Peleas constantes, quejas, reproches, insultos... Paulatinamente la habitación se convirtió en un santuario y el trabajo un sustituto del afecto humano. La soledad nunca había sido un problema, me dije. Todo es costumbre. Costumbre y sustitución. Cuando los de la ISS me llevaron con ellos, haciéndome abandonar la casa, me formulé una pregunta. ¿Me estaban perjudicando o realmente me hacían un favor?

      Ahora sabía que ninguna de las dos respuestas.

      Al mismo tiempo, Déborah y Nicholai mantenían su propia conversación.

      -Nicholai -Déborah se mordió los labios, era torpe expresándose en palabras- ¿Viste cómo los cuerpos caían al suelo para no moverse nunca más? Yo ya lo había visto, en las pelis, pero...
      -Extraído de la RAE:

      muerte.
      (Del lat. mors, mortis).
      1. f. Cesación o término de la vida.
      2. f. En el pensamiento tradicional, separación del cuerpo y el alma.
      3. f. muerte que se causa con violencia. Lo condenaron por la muerte de un vecino.
      4. f. Figura del esqueleto humano como símbolo de la muerte. Suele llevar una guadaña.
      5. f. Destrucción, aniquilamiento, ruina. La muerte de un imperio.
      6. f. desus. Afecto o pasión violenta e irreprimible. Muerte de risa, de amor.


      Déborah le miró con desaprobación.
      -No me refería a eso, Chatarra. ¿Es que tú no sientes nada? ¿No tienes miedo a la muerte?
      Nicholai sonrió pícaro.
      -No.
      ¿No tienes miedo a morir?
      -No. Déborah, nosotros no podemos morir porque no estamos vivos.


      Esta afirmación le sentó a Déborah como una puñalada. Nicholai prosiguió:
      -Respeto tu fijación y ánimo en comportarte como un Ser humano. Pero no lo olvides. No eres humana. Y nunca lo serás.


      Déborah pudo haber llorado de rabia, como acostumbra. O pudo haber dado un sonoro portazo, pero no lo hizo. Entornó los ojos y se retiró lentamente al almacén, que es donde ella y Nicholai descansan o se recargan.
      Nicholai siguió de pie unos minutos más pensativo. A continuación, se dirigió al almacén, posó cuidadosamente la mano en el panel, marcó unos números y se adentró con paso pesado. Déborah había construido una pequeña cama, un nuevo intento de comportarse como una mujer que duerme y sueña. Ella se encontraba bajo las sábanas con la vista al techo metálico. Nicholai se acercó a ella como una brisa y la arropó mientras sus ojos verdes centelleaban.
      -Te contaré un cuento- le dijo.
      Déborah no replicó. No se supo si porque estaba molesta o si bien porque estaba decepcionada o porque comprendía la carga de las palabras de su compañero.
      -Había una vez un hombre que caminaba por el desierto sediento. Buscaba con desesperación agua para beber cuando se cruzó con un vendedor de corbatas. "Amigo, le vendo una corbata" "No quiero una corbata, señor. Lo que busco es agua" le espetó. Así nuestro hombre continuó su camino hasta que encontró un restaurante donde podría beber toda el agua que quisiera, pero cuando iba a atravesar las puertas, un portero le comunicó: "Se necesita corbata para poder entrar". Las cosas pueden parecernos inútiles en un principio, Déborah, hasta que un día toman su importancia. Yo todavía espero mi importancia. Buenas noches.


      Déborah activó su reproductor de sueños y soñó todo lo que dura una noche que se encontraba con Nicholai en un pueblo de montaña donde las casas anidaban en los alcantilados y un gran lago cristalino brotaba en el cento y el suelo estaba infestado de colinas anaranjadas, las hojas que caían de los altos árboles.

      Fuera del sueño, en la realidad, Nicholai le acariciaba el pelo

    3. Katherine V
    4. Katherine V

      QUÉ DRAMA. QUÉ ENCRUCIJADA DE EMOCIONES. QUE... ¡AH! , LA VIDA, ¿POR QUÉ MADRE NO ME PREGUNTASTE SI QUERÍA VIVIR AL PARIRME? ESTE DOLOR, EMANA DE MÍ COMO EL VAHO EMANA DE TUS LABIOS EN UNA NOCHE FRÍA DE INVIERNO. ¡OH, DIOS MÍO, DIOS MÍO!, ¿POR QUÉ ME HAS ABANDONADO?

      Opto por el Colacao.

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    10. Katherine V

      Mi técnica de estudio consiste en tocarme los ovarios hasta que llega el día del examen y empalmo.

      No la recomiendo.

    11. Katherine V
    12. Katherine V

      En ocasiones. Me ayuda mucho la música, aunque cuesta porque vivo en una casa ruidosa. A veces llego a un punto de concentración que escribo por encima de las voces de mi madre y sus clientas, de mi hermana que no habla, grita, de la tele encendida..

      Lo cierto es que la música ayuda a aflorar palabras, a escogerlas más que nada. Lo que es el contenido se va formando día a día en los momentos menos insospechados. Suelo pecar de espontánea, cuando en vez de días, se cosecha en unos minutos. No sé si es virtud o desgracia, porque cuando te viene lo dejas todo por ir al maldito teclado o papel y desahogarte.

    13. Katherine V
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      Tinteros de Sangre.

      Un ser querido.

      Ese era el motivo que nos unía a mi compañero doctor y a mí. Al finalizar su relato, le ofrecí un cigarrillo y le acompañé en caladas. Me gustaba la compañía de aquel hombre. Era como asomarse al ojo de un pozo. Profundo y sereno. Marcos, el doctor, parecía ser la prueba cantante y danzante, la personificación echa carne de la más absoluta esperanza humana. Y la esperanza, hay que llevarla cosida a la piel.

      Oímos gritos fuera del campamento. Marcos y yo nos sobresaltamos.
      -¿Qué ocurre?- Agarro del brazo a un soldado que pasaba corriendo por allí.
      -¡Son la Resistencia, nos atacan! -sigue su rumbo.
      Dirijo la mirada a Marcos.
      -Lo que te decía, V. Ese maldito de Steel Panther no sabría decir ni de qué color es la mierda. -Hubiese reído gustosa en otra ocasión.
      Déborah y Nicholai vienen a mi encuentro.
      -¡Madre, Madre! ¡La guerra nos ha alcanzado! -Me abraza asustada.
      Nicholai mantenía su facción rígida e inmutable. Yo me sentí petrificada. ¿Qué iba a hacer ahora? ¿Luchar contra la Resistencia? ¿Blandir armas contra el bando que defendía la libertad?

      No tuve mucho tiempo para pensar, una explosión cegadora nos hizo rodar por el suelo. Tosí. Noté como unos brazos cargaban conmigo. Marcos me alzaba. Perdí de vista a Déborah y a Nicholai. Me sentía muy confusa. Mi mente era incapaz de seguir el ritmo enérgico de los hechos. En una vieja radio sonaba It must be Love. Noté cómo mis ojos se llenaban de lágrimas.
      Marcos me depositó suavemente en el suelo, refugiados detrás de una nave.
      -¡No puedes venirte abajo, V! ¡Debemos sobrevivir! ¡Debemos salvarlos!
      -No...No...-susurré- No... no quiero matar... - Labi Siffre sigue cantando, aquel negro y su guitarra, As soon as I wake up, every night, every day, I know it's that you I need to take the blues away.
      Marcos introduce la mano dentro de mi cinto y extrajo una pequeña pistola. Me arrastró por el fuego enemigo, vimos a nuestros compañeros caer. La Resistencia tomaba más peso en aquel juego. No había nada que hacer. Tal vez, huir. Usted no se imagina. Para ello, tendría que estar en primera persona. Los que allí daban su vida eran muchachos. Los soldados, apenas dos días eran niños que jugaban y eran arropados por sus madres por la noche. Entre el humo distinguí a Déborah y a Nicholai agarrados de la mano. Le indico a Marcos. Me precipito a los droides y les ordeno que activen el campo electromagnético. Aún siendo dos, no duraría largo rato.
      -¡Marcos, el campo desaparecerá en poco! -no podía permitirme remolonear con las palabras- ¡Mi nave está oculta en la selva tras la colina!

      La Resistencia nos atacaba perpleja. Era la primera vez que veían un campo electromagnético que no procedía de una nave o vehículo. Cada rayo láser, cada descarga eléctrica, cada dardo o bala, chocaba contra el campo, le causaba ondulaciones como una piedra en el agua que nos hacían contener el aliento, el sonido de los impactos como cientos de pájaros piando al unísono, las pequeñas pero luminosas explosiones como choques de supernovas a menos escala. Los jóvenes cadáveres se despedían de la vida regando la tierra, desmembrados. Algunos la dejaban con ira, otros con ojos lacrimosos. Me pregunté por la historia de aquellos que eternamente yacerían allí alimentando la hierba y el musgo. ¿Habían sido engañados con promesas falsas, habían sido presionados mediante un chantaje? ¿Habían luchado por la ISS o habían luchado por ellos mismos? ¿Ira de supervivencia o lágrimas de terror contenido? Vosotros, los sin nombre, los apenas un número en una placa, los "Unas insignificantes bajas", vosotros, ¿qué os hubiera deparado el futuro? ¿Teníais sueños y esperanzas? ¿Llorábais u os lloraban la ausencia? Ya, nunca más.
      Y mientras, un puñado en los pedestales más altos, mofándose y enriqueciéndose. Pisoteando con botas de hierro y barro la Libertad, La Justicia, la Vida. Enfrentando y dividiendo un pueblo a merced de sus intereses y caprichos. Firmando Tratados y Convenios con plumas de aguja y tinteros de sangre. Mientras, las plantillas, debatiéndose con sus propios hermanos. Derramándose por las mismas tierras y los mismos rechazos. ¿Es que no se daban cuenta? ¡Hemos sido manipulados! ¡Sus hilos nos atan las extremidades¡ ¡Resistencia, somos Seres como vosotros! ¡Compartimos el mismo hilo!
      Avanzamos colina abajo. Di una última mirada al paraje en llamas. Un círculo aprisionaba a Steel Panther. Sentí regocijo malsano y corrupto. Tragué saliva. Ni siquiera merecía que escupiese al suelo. Tu muerte no valía tantas vidas, hijo de puta. La doble moral en aquel momento no hizo acto de presencia.

      -Capitán, han escapado cuatro dirección colina abajo. ¿Los perseguimos?
      -No es necesario. Tenemos a este hijo de perra-le raja la cara con un cuchillo
      -Pero Capitán, ¿cómo es posible? ¿Usted lo vio? Era un campo electromagnético en tierra firme y sin maquinaria
      El Capitán observaba satisfecho a Steel Panther proclamándolo como mascota de torturas
      -Tranquilo, esta señorita llorona y quejica nos lo contará todo antes de que despierte el alba. Por cierto, preciosa la nueva L que te adorna la cara.
      El subordinado no cuestionó más. Era bien conocida la superior inteligencia del Capitán. En su cabeza ya se podía divisar el dibujo del puzzle. Sus decisiones tenían, siempre, una razón de ser.

      El Teniente se sobrecogió. ¿Qué hubiese ocurrido si el maquiavélico Lamba hubiera escogido el bando contrario?

      http://www.youtube.com/watch?v=eTeGwNHEEFk&sns=tw

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    17. Katherine V

      Turistas, Crepúsculo.

      No sé, hace mucho que no voy al cine. La crisis.

    18. Katherine V
    19. Katherine V

      Sí, pienso que pueden mientras no sientan atracción sexual.

      Te recomiendo la película "Cuando Harry encontró a Sally", que trata este tema. A mí me gustó bastante.

      http://www.youtube.com/watch?v=MQJwJcsbmVs&sns=tw

      Está hasta completa en Youtube.

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    20. Katherine V

      ¿Una excusa para reunirnos todos, reírnos como arpías mientras nos jactamos de lo jojojo inteligente que somos jojojo x2?

      Yo cuánto más sé, más idiota me siento.

Katherine V’s Bio

Cádiz, España...

somnuslucidus.blogspot.com

Padezco yuritrastorno (pasión por el Espacio Exterior), que es mucho mejor que ser bipolar, CAPULLO.