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Comiéndome vocales. No, es bromi, yo no gasto de eso.
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No, yo soy más de mearme en la ducha.
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Siete cuerdas. Con parrilla y desayunos con cerveza.
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Tal vez me haría pasar por otra persona, pero sí.
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No, nunca. Ojalá el sistema penitenciario tuviese como objetivo la reinserción, y no un mero caracter punitivo. Mi alternativa a la pena de muerte o la cadena perpetua: legión penitenciaria de ayuda humanitaria.
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Rociarte de gasolina, pegarte fuego, tirarte de un piso 30, detonar un cinturón de explosivos en plena caída y que tus pedazos incendiarios se esparzan lo máximo posible y así llevarte al otro mundo al mayor número de transeúntes posible. Y no.
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Como si cada día fuese nochebuena: luchar por cada bocanada de aire.
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Ninguna. ¿Material de oficina? ¡Qué obscena perversión! Yo le soy fiel a mi rallador de queso.
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Parte de ser un señor consiste en saber dónde está la línea entre disfrutar de las cosas buenas de la vida, y simplemente hacer el gilipollas. Pajas a un lado, el día es lo de menos si la ocasión lo justifica.
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Ostias qué pregunta más jodida. Supongo que le hablaría de la propiedad de la producción y la eliminación del dinero, pero no sé cómo. Me has matao. Me voy ahora mismo a ver el Paris Hilton Best Friends Forever en la MTV.
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Le comería el rabo a Aznar y lo defecaría en la boca de Mario Vaquerizo.
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No sé. ¿Cuántos personajes tiene anatomía de Grey?
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Si no contamos el starcraft, no.
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Que los mil monos por fin habrán terminado de escribir la obra completa de William Shakespeare.
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Ni de coño... Digoooo ni de coña.
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Urdazi se entrevistó a él mismo y seguimos aquí. No seamos alarmistas. Lloverá azufre, los océanos hervirán, los muertos regresarán de sus tumbas, la luna se volverá negra como pelo de cabra, perros y gatos cohabitarán, la histeria de las masas... Pero poco más.
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Como si a mí me hiciesen muchas... (Sí, claro, sírvete).
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