
Demande a sus papás, cómo le van a poner de nombre el apellido que ya tiene. No cómo es eso, qué tal.
Esto, desde todos los puntos, es el colmo de la ternura. En serio.
Igual sería re lindo llamarse como el apellido, siempre y cuando su apellido sea como un un nombre así como Ramón Ramón, de hecho si pudiera me llamaría Ramón Ramón Ramón. Sería un hit eso.

