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Supongo que ha cambiado. Ahora me gusta él, antes todos.
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Me parece genial, la verdad.
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Mi sonrisa, supongo.
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Lo mismo que ayer, antes de ayer. Lo mismo que todos los años que me quedan por delante.
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Me pone nerviosa. Siempre me han llamado "rica" sin tener ni idea del dinero que entra o sale en mi casa.
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Yo soy muy glamurosa.
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Me abraza y se queda callado, si hay que hablar, hablaré yo.
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de perdele, de no verle sonreír.
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Lo suelto directamente, aunque me arrepienta.
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Yo mañana tampoco. Él sí, el resto del mundo no.
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Muy bien, estrés por estudiar, pero todo bien.
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Siempre que se dice el número 69 la gente piensa mal, no lo entiendo, ¿acaso las public questions van a hacer un 69?
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Llevo todo el día con él.
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Las tardes lluviosas están para mojarse.
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Es una mezcla, una explosión, siendo como un felicidad extra, como si me la inyectaran al cuerpo. El pelo se me eriza, mis pensamientos bailan. Me despeja, funciona como un orgasmo. Es una explosión que empieza en mi barriga, que me cambia el sentido, que me hace sonreirá sin querer. Me brillan los ojos, se ponen del color del fuego. Eso me pasa cuando estoy con él, es decir, todos los días de mi vida.
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Bueno, ¿qué es para ti la realidad?
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Está oscuro, los días son más pequeños, me lleva a nuestro lugar, detrás de ese edificio de paredes enormes. No pasa nada, pero se escucha el ruido de los coches al otro lado. Se apoya contra la pared, me acerca, y me susurra que lo siente, que perdón. Me quita el gorro, no sin decirme que me queda genial, me pregunta si tengo frío y yo me limito a negar con la cabeza, sin decir nada, es cierto que tenía frío, pero ya no. Así que me quita la bufanda, la cazadora, y el jersey, empiezo a tiritar y se da cuenta de que ha hecho mal, que tengo frío, así que se arrepiente y me pone una cazadora, pero no la mía, la suya. Le encanta cuando llevo ropa suya. Se sienta en el suelo y me rodea con el brazo, me besa y me dice lo perfecta que soy, lo mucho que le gusto. Justo después todo cambia, entra en juego la pasión, ya no queda frío, manos dentro de las camisetas, de los pantalones. Jugamos a querernos, no hablamos, dejamos que nos invada el placer, que no exista nada más que nosotros. Que no hay nada más grande en el mundo, me dice que me quiere hacer el amor, y justo antes de correrse me susurra, "te amo".
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Mara Otero’s Bio
"No lo dudes ni un puto segundo."

