Cuál sería el protocolo para demostrar que el GT-200 funciona o no ? suponiendo que tienes a un operador y le puedes decir qué hacer.

  • Andrés Tonini

    Lo ideal sería hacer una prueba de doble ciego.

    Esto quiere decir que ni la persona que maneja el aparato ni quien supervisa los resultados saben dónde está la sustancia a localizar, pues ésta fue colocada en un sitio determinado por un tercero.

    Así al botepronto se me ocurre el siguiente protocolo:

    Se necesitarían 6 cajas de cartón idénticas, una muestra de la sustancia blanco y un recinto adecuado para la prueba; se me ocurre un gimnasio para evitar problemas con las corrientes de aire. El personal mínimo necesario sería un operador certificado del GT200, un evaluador y un preparador.

    Primero se haría una prueba para verificar que el aparato puede detectar a la sustancia blanco a través de una caja de cartón exactamente igual a las que se van utilizar para la prueba. Hecho esto, se desecharía esa caja para evitar cualquiert tipo de de contaminación. Después se comprobaría que el aparato no marca falsos positivos con las cajas vacías y finalmnte se revisaría el recinto donde se va a hacer la prueba para comprobar que el aparato no marca nada; es decir, que el lugar está "estéril".

    Una vez hecho esto, y sin que ni el operador ni el evaluador lo vieran, el preparador marcaría las cajas de modo tal que sólo él pudiera ver las marcas (por ejemplo, en la parte de abajo). Colocaría la sustancia blanco en una de las cajas y el resto permanecerían vacías o bien con una muestra del mismo peso de una sustancia inerte para el GT200.

    Después, sin que nadie más (especialmente el operador y el evaluador) lo viera, el preparador colocaría una caja en cada esquina del recinto y registraría en su bitácora la ubicación de cada una, sobre todo de la que tiene la sustancia blanco. Hecho esto abandonaría el recinto y entrarían el operador y el evaluador, de preferencia evitando el contacto visual con el primero.

    El operador procedería entonces a recorrer las cuatro esquinas del recinto y sin examinar de cerca las cajas (que para mayor seguridad podrían estar tapadas con una tela o algo), señalaría basándose en las indicaciones del aparato, en cuál está la sustancia blanco. Ni el operador ni el evaluador deben tener contacto con las cajas. El evaluador se limitaría a anotar los resultados en su propia bitácora.

    Concluída la revisión, esta pareja abandonaría el recinto para que entrara de nuevo el preparador y cambiara de lugar las cajas (sin que lo vean los anteriores), registrando en su bitácora las nuevas ubicaciones. De vez en cuando podría sacar del recinto la caja con la sustancia blanco y dejar en las cuatro esquinas cajas vacías (por ello las seis cajas recomendadas). Esto se haría varias veces y sólo hasta que se completara el número de repeticiones acordado, se compararían los resutados obetinidos por el operador con el registro del preparador.

    Es importante que esta prueba se repetia varias veces para obtener un resultado estadísticamente significativo. Si el aparato funciona como se supone, el resultado final debería ser cercano al 100% de éxitos mientras que si no es así, podría estar entre un 15-50%, lo cual vendría siendo, dependiendo de cuántas repeticiones se hayan hecho, más o menos lo que se esperaría del azar.

    No es muy difícil, creo.

  • Andrés Tonini